SEGURO DE DEPENDENCIA, FACTORES DEMOGRAFICOS, EVOLUCIÓN DE NUESTRA SOCIEDAD

SEGURO DE DEPENDENCIA, FACTORES DEMOGRAFICOS, EVOLUCIÓN DE NUESTRA SOCIEDAD

Nos encontramos con una evolución de la sociedad que está produciendo, en primer lugar, un incremento en la esperanza de vida; esto se debe en gran parte, a los grandes avances técnicos de la sociedad en el ámbito  de la  medicina. En el gráfico que adjunto podemos ver cómo hemos pasado de una esperanza de vida en el caso de un hombre de 73.67 en 1991 a 80.50 años en 2018 y, en caso de una mujer es todavía mayor, de casi 81 años a 86 años en 2018.

Este incremento en la esperanza de vida hace que la población poco a poco se vaya envejeciendo, generando un incremento en la demanda de prestaciones de carácter de dependencia. Según los datos de INE “los mayores de 65 años suponen 8,7 millones y representan el 18,7% de la población total. El número de centenarios también sigue en aumento.”

Esta curva ascendente  de la esperanza de vida, si la comparamos con la curva de nacientes en nuestro país, nos da una idea de la gravedad del problema al que nos tendremos que enfrentar.

Aquí vemos  la evolución de los nacimientos en España.

Podemos ver claramente el envejecimiento de la población, a pesar de que la tasa de fallecimientos en recién nacidos ha descendido, según datos del INE “tasa de mortalidad infantil se reduce 5,4% respecto a 2014, quince décimas inferior a la registrada ese año, que ya se encuentra entre las más bajas de la Unión Europea”.

Estamos presenciando una reducción de la tasa de nacimientos, según el Diario El Periódico “La cifra de nacimientos que se producen en España desciende de forma acentuada desde los años 90 y, tras el paréntesis marcado por la llegada masiva de inmigración ocurrida entre el 2000 y el 2008, no se ha vuelto a frenar la tendencia. Las españolas –el patrón de escasez de embarazos es liderado por Cataluña– nacidas en los años 70 son la generación con menos hijos en la historia de España –una de cada cuatro no tendrá ninguno, indican los estudios demográficos-, una situación que la crisis económica y su reflejo en la legislación laboral han acentuado hasta condicionar, indican, las futuras relaciones de parentesco. Escasearán los hijos y nietos que se ocupan de sus mayores. Las causas de esta situación se entrelazan, pero el primer factor de la ausencia de descendencia es una infertilidad  femenina que se explica por la tardanza en intentar el embarazo, lo que, a su vez, es consecuencia de un panorama laboral y económico que repele la idea de asumir lo que cuesta un hijo”.

Estas situaciones están poniendo en peligro todo el sistema de dependencia que nuestro Estado ha creado, llevando a una situación terriblemente complicada y que se agravará medida que pasen los años.

Deja una respuesta